El torneo de la Luna Azul
I
Desde las montañas de hielo hasta el primer rio de fuego es
territorio de los tricuernos, los grupos merodean durante las horas de
mayor calor arrancando las hierbas más gruesas y jugosas compartiendo el
terreno con algún ocasional visitante, son intolerantes con los
extraños pero una vez más se alejan hacia las zonas bajas y se asientan
en el bosque como cada veinte años, mas allá viven los tyranos bordeando
la Tierra Herida y cada noche azul los nuevos candidatos se presentan
para probar su valor atravesándola de lado a lado, los clanes han
llegado desde remotos lugares y marchan hacia arriba por el valle ahora
desierto, los que han llegado primero alcanzaron a capturar algunas
presas rezagadas y las devoran por todo el lugar, ya no se oyen
chillidos y el silencio reina desde el valle hasta los bosques bajos,
donde los herbívoros se aglomeran para darse una sensación de seguridad,
algunos se arriesgan incluso a subir a la montaña helada ignorando el
adormecimiento que el frio les provoca, todo con tal de evitar a la
horda de tyranos que llega desde todas las tierras conocidas
Frente al rio de fuego el viejo Diente Marcado ruge cuando llega la
hora, durante sesenta años ha precedido el ritual y ha permanecido
invicto desde el día en que le arrebato el título al Mano Marchita,
desde cada clan un rugido responde al suyo y varios jóvenes se adelantan
para exhibirse, Ojo Muerto de los Espaldas Rayadas parece el más
aterrador con su enorme tamaño y sus cicatrices pero al viejo no le
impresionan, esas heridas de las que presume como trofeos serán su final
en la Tierra Herida, de las Patas Rojas un jovenzuelo
extraordinariamente delgado salta al rio sin esperar a la señal, se
hunde hasta el cuello pero su piel resiste el fuego como prueba de su
linaje, una hembra de los Dientes Columna se lanza tras él para
detenerlo pero salta de regreso al sentir el calor, un macho la aparta y
se adentra en el rio nadando despacio, es Cola Jorobada de los
Durmientes del Rio y parece ser el más calmado, el más peligroso según
la experiencia del viejo
Todos los clanes rugen cuando resulta evidente que la competencia ha
comenzado y Diente Marcado se lanza al rio tan tranquilamente como el
joven jorobado sin intentar rebasarlo, su cola protuberante se mueve
despacio como si estuviera durmiendo y el viejo entiende que nadar no le
resulta nada difícil y está guardando fuerzas para la verdadera prueba,
a la distancia de una carrera de caza Ojo Muerto ha salido del rio con
sus cicatrices más rojas y reblandecidas, se alza a toda su altura y
ruge como si hubiera conseguido un triunfo para después adentrarse en la
maleza densa y extraña, el candidato Diente Columna se apresura nadando
tan rápido como puede para no quedarse atrás y toma tierra casi en el
mismo lugar que el anterior, sale del rio de un salto y Ojo Muerto
aparece de entre las ramas para degollarlo antes de que pueda avanzar
mas, le sigue mordiendo el cuello hasta que le arranca la cabeza y la
devuelve al rio ardiente para ahora si adentrarse de verdad en la Tierra
Herida, Cola Jorobada le da un mordisco y juega un poco con la cabeza
para luego dejarla estar y seguir nadando, detrás de ellos llegan más
candidatos pero Diente Marcado no les hace caso, Cola jorobada ha salido
pero no se le escucha atravesar la vegetación, el viejo entra en el
mismo lugar de la espesura y lo encuentra apenas a una distancia de
carrera corta esperando, los arboles cubren la posición de ambos y a los
lados se escuchan los pasos de sus contrincantes aplastando y rompiendo
los arboles más delgados, cuando los ruidos cesan Cola Jorobada se
dirige al viejo tan tranquilamente como si fueran de la misma manada y
Diente Marcado comprende que en realidad lo son
Los otros han dejado un camino claro de vegetación aplastada por el
que es fácil caminar y su presencia ha ahuyentado a las criaturas de la
Tierra Herida dejándoles un paso relativamente seguro, al fin cae la
noche y los ruidos se hacen más diversos, aullidos y trinos, pasos y
llamadas son efectuados con cautela y descaro, los tyranos pacientes
descansan comiendo los restos de un candidato desconocido abatido por
alguna variedad de planta caminante, el vientre desgarrado y vacío de
entrañas les indica que lo que sea que fuera ya se ha llevado lo que
quería dejando únicamente un manojo de espinas ensartadas en su hocico y
ojos, mejor para ellos parecen decir mientras se echan uno a cada lado
del cuerpo vigilando para pasar la noche
Al amanecer se desperezan y el joven se sorprende al notar que se ha
hecho tarde, el viejo ya esperaba el resultado y sabe que tardara en
calentarse rodeado de tantos arboles altos y húmedos y en un instante de
camaradería lleva al muchacho hacia una desviación de la ruta, una
montaña llena de agujeros donde después de buscar un poco encuentran un
pozo de piedra fundida, una vena del rio principal, se sumergen y
desentumen hasta despertarse del todo, ahora si, bien calientes y con el
estómago lleno se lanzan a correr para recuperar la distancia con la
competencia y Cola Jorobada se sorprende hambriento, si, hambriento a
pesar de haber comido la noche anterior y de haberse calentado a placer,
corren más y más hasta encontrar el siguiente cuerpo en la ruta,
abatido por sus congéneres en manada, tres o cuatro a lo mucho en una
alianza improvisada para asegurar una mejor posición, lo devoran
tranquilamente examinando los sonidos alrededor, ahora más descarados y
vivaces, algo pasa alrededor de ellos removiendo la maleza en círculo,
ambos saben que pueden vencer a lo que sea si anda solo pero no tienen
intención de correr riesgos y continúan su marcha
La prueba para el liderazgo de todos los clanes es bastante simple:
cruzar la Tierra Herida y después combatir hasta que solo uno quede en
pie, el primero en cruzar tiene la ventaja de descansar hasta que llegue
cada retador y por ello la velocidad es la clave pero la Tierra Herida
es el único lugar donde los tyranos deben cuidar su espalda y ahí reside
la magnitud del reto, dos veces en el día han podido escuchar la agonía
de algún otro y se inquietan pues su alianza dura tanto como el tiempo
que permanezcan en peligro pero la debilidad de uno terminara siendo la
ganancia del aliado
Un tercer grito y esta vez más cerca, la experiencia del viejo le
dice cosas extrañas y le hace notar que aquellos fueron abatidos en
línea recta; por fin los verdaderos amos de la Tierra Herida reclamaban
su lugar como los cazadores más poderosos y el crepitar de madera
quemada le decía con claridad que el dragón se acercaba, el viejo se
preparó para saltar hacia adelante en cuanto apareciera y al verlo el
joven estuvo a punto de imitar su gesto pero decidió que sería más
estratégico prepararse para embestir, las plantas se desmoronaron y un
árbol se partió destrozado por una llamarada verde y amarilla, el viejo
Diente Marcado se lanzó tan alto como pudo y aplastó una de sus patas,
Cola Jorobada quedó desconcertado por la forma larga y aplanada de la
criatura, demasiado abajo para embestirlo pero tal vez adecuado para
pisar las muchas patas a sus costados, de todos modos se lanzó con todas
sus fuerzas para no correr ningún riesgo pero el ataque de fuego lo
desvió de su curso
Cola Jorobada estaba sorprendido, un tirano de pura raza podría
caminar en medio de un incendio y dormir en el foso de un volcán sin
problema pero el fuego de la bestia le quemaba directamente adentro de
la carne ignorando la protección de sus escamas, incluso los ataques de
Colmillo Marcado no parecían ser capaces de atravesar su extraña piel
dura, negra y lustrosa y a pesar de que apenas les llegaba a las
rodillas les estaba dando demasiada pelea, las mandíbulas de la criatura
se proyectaban hacia afuera como dos manos y con ellas alcanzó a
sujetar al viejo, Cola Jorobada aprovechó el momento para saltar sobre
su cabeza en un intento de aplastarlo y por un momento creyó
conseguirlo, el dragón quedo inmóvil y el joven se permitió un suave
rugido de alivio pero el viejo cerro de inmediato sus mandíbulas sobre
una de las patas delanteras y lo levantó, el cuerpo del dragón era tan
largo como ellos dos juntos y al verse libre del peso se movió de nuevo
agitándose a lo largo de sus segmentos cada uno dotado de un par de
patas largas y oscuras, Cola Jorobada entendió la intención del viejo y
mordió la otra pata del segmento más cercano a la cabeza y metió toda la
presión que le daban sus quijadas, un crujido marcó la ruptura de la
pata casi al mismo tiempo que la que masticaba el viejo que embistió al
dragón de modo que se mantuvo elevado un momento más, momento que
aprovecharon para morder las siguientes patas de la misma forma, ahora,
ya conociendo la presión necesaria las despedazaron con facilidad y al
hacerlo Cola Jorobada entendió que aquella criatura tenía el esqueleto
por fuera y era negro en lugar de blanco
El interés por su anatomía duró muy poco, el dragón se sacudió
chillando de forma más aguda que cualquier animal conocido, su largo
cuerpo se zafó de sus bocas y el fuego verde volvió a emerger de entre
sus segmentos, los tyranos no tuvieron más opción que dejarlo y alejarse
mientras se revolcaba inundando el lugar con su poder y Cola Jorobada
se tomó su tiempo para observar que el fuego destrozaba las plantas pero
no encendía mas fuego
Con sus carnes adormecidas por el combate se alejaron tan rápido como pudieron pues aun debían combatir contra los de su especie
II
Cuatro días después de combatir al dragón los tyranos habían
disminuido sus números en gran medida más por el reto del terreno que
por conflictos internos, Cola Jorobada seguía de cerca a su nuevo líder
sin ninguna intención de alcanzar el liderazgo pero movido por una
curiosidad enorme sobre el viejo y sus conocimientos, si había
sobrevivido tres veces a la Tierra Herida entonces debería aprender de
él tanto como pudiera, por ello la noche anterior se echó frente al
viejo exponiendo su abdomen en una muestra de sumisión y giro despacio
aplastando la maleza hasta que estuvo lo suficientemente suave para
hacer un lecho decente y se lo cedió
“¿Qué?” le transmitió, posando su nariz sobre su frente
“Vivo por la fuerza” “Tú eres más fuerte” “Final” “Migración” “Yo” “Solo”
Los conceptos fluyeron del joven al viejo por contacto de piel y Cola Jorobada echó su mandíbula hacia tras exponiendo su cuello
“Soy verdad”
Diente marcado se echó al suelo
“Eres verdad” “Eres mi manada”
De entre todas las cosas de la grieta el hambre erala más retadora de
todas, en condiciones normales un tyrano podría sobrevivir holgadamente
comiendo dos veces por luna pero en la Tierra herida la necesidad lo
acechaba día tras día, Diente Marcado lo sabía y su paso lento les
favorecía al encontrar presas confiadas que regresaban a sus territorios
creyendo que todos los tyranos se habían ido, lagartijas extra crecidas
constituían su principal alimento y al caminar cerca de las montañas
evitaban las variedades de plantas caminantes, aun así las grietas del
terreno los retrasaban más de lo debido y paso casi una luna entera
hasta que avistaron el rio de fuego que marcaba el otro extremo de la
Tierra Herida, el viejo llevó a Cola Jorobada hacia una elevación, un
derrumbe de montaña dejo al descubierto arboles antiguos, petrificados
por el tiempo pasado bajo la tierra, los arboles de roca formaban un
pequeño bosque en medio del rio de fuego y ahí Ojo Muerto acechaba, su
espalda rayada de gris apena permitía verlo desde lejos sumergido hasta
la nariz como los cocodrilos que Cola Jorobada solía ver en los ríos
Al otro lado del rio apenas un par de sitios indicaban el espacio
necesario para el paso de un tyrano, apenas seis candidatos podrían
haber pasado a juzgar por el aplastamiento de esas áreas, Cola Jorobada
aspiro fuertemente y percibió el aroma de sangre, algunos de ellos no
pasaron intactos
“Esperamos” dijo el viejo
Pasaron la tarde patrullando la orilla en espera de algún otro
competidor pero los resultados fueron nulos, cuando oscureció dos
tyranos salieron del otro lado del rio para reunirse con Ojo Muerto
quien saco del rio un cadáver, una criatura local de cuello corto, casi
inexistente, cuerpo abultado y cargado de placas duras formando una
coraza redondeada, una tortuga scutho de rio ardiente, la resistencia de
su cuerpo evitaba que despues de muerto quedase completamente
despedazado por el calor, lo comieron entre los tres
A media noche la luna de fuego alumbraba con sus destellos, uno de
sus volcanes entro en erupción lanzando un meteoro hacia el horizonte,
el sonido del choque despertó a los tyranos en ambos lados del rio y
algo más, entre los arboles de helechos un hocico se abrió saboreando el
poder del impacto que impregnaba el aire y lanzo su rugido, en el otro
cuello se alzó respondiendo a su llamada y se sumergió de nuevo agitando
el tapiz de algas que le servía de lecho
Diente Marcado se levantó de golpe
“Peligro” “Grande”
Cuando un tyrano dice “grande” realmente significa grande
En el centro de la Tierra Herida hay un pantano tan grande como un
valle cualquiera, desde el norte bebe del agua que los ríos de fuego
descongelan en las montañas, un tyrano se ha extraviado y ha llegado ahí
sin saberlo, es un joven delgado y muy rápido, sus patas rojas se han
sobre teñido por las heridas de espinas, se acerca a la orilla para
beber un poco, el agua está limpia en algunas partes y una criatura
eleva su largo cuello sobre los árboles, el agua se enturbia cuando una
segunda cabeza se levanta junto a la primera, cuellos largos como un
brazo de rio, la criatura ruge… no, seria más correcto decir que la
criatura muge, un sonido profundo que resuena el todo el pantano y más
allá de los bosques, de la distancia llega un eco y un tercer cuello se
levanta junto a los otros, el joven tyrano puede ver ahora su cuerpo
levantándose ,una mole igual a una pequeña montaña, las patas más
gruesas que cualquier tronco dejan ver huesos amontonados, costilla
sobre costilla y una cola nudosa y tan larga como el cuello, las tres
cabezas salen del mismo cuerpo abultado
Diente Marcado ha visto los cuellos brillantes por el agua bajo la luna
“Hermanos” le dice al joven “Uno solo que es manada”
Cuerpos nacidos como individuos que estaban destinados a ser varios;
una hidra que camina hacia ellos aplastando todo a su paso, cuando pisa
el suelo los árboles se doblan por el roce de su cuerpo y las tres
cabezas gritan a la nada despertando a todo lo que esta vivo en la
Tierra Herida, mas alla de sus fronteras las manadas de brontosaurden
escuchan el llamado y se revuelven en sueños temerosos de responder a su
especie cuando esta mas alla de toda medida
Ojo Muerto se dirige al campo del duelo, sus seguidores… lo siguen de
cerca, Diente Marcado ha visto caer la piedra desde la luna y sabe que
la hidra se dirige hacia ella en una ruta que terminara pasándoles por
encima, le ruge al joven para expresarle la situación y se lanzan al
rio, el calor tonifica sus músculos de inmediato y los llena de energía,
ambos comienzan su camino rio arriba, la piedra fundida es difícil de
atravesar a contra corriente pero los libra de las criaturas que tratan
de escapar en toda la zona, el bosque entero se ha despertado y tiene
miedo
Cuatro tyranos mas han aparecido y atraviesan el rio sin ver a los
que se han ido hacia arriba, Cola Jorobada divisa la caverna de la que
mana el rio y ambos se plantan ahí cubiertos hasta la nariz como han
visto hacer a Ojo Muerto, la hidra pasa pronto y sus huellas cubren todo
el ancho del rio, el cauce se detiene y se escucha el sonido de succión
cuando levanta las patas, la piel se le quema pero es tan grande que el
rio no alcanza a causar ningún daño verdadero
“Tres cabezas” le dice al viejo
“Quiere la piedra” “pasara pronto” responde Diente Marcado
A lo lejos los clanes tyranos se hacen a un lado mientras la hidra pasa y por un momento se sienten pequeños
Amanece
Ya no hay espacio para los planes, la hidra los aplastó sin saberlo,
sin espacio para quedarse cubiertos y sintiendo la agobiante necesidad
de matar algo los tyranos abandonan sus puestos y salen de la Tierra
Herida, más allá del rio se encuentra el campo del duelo, las pisadas de
la hidra han pulverizado muchos de los huesos que reposan ahí desde
siempre, derrotados y destruidos no causan inquietud ni miedo, sólo el
deseo de alzarse sobre ellos y aplastarlos para tal vez así creer que
siguen siendo los más grandes
Los clanes esperan alrededor listos para devorar al primer derrotado,
los aspirantes son tantos como las garras de sus patas y Cola Jorobada
los observa desde la cima de la montaña que mana fuego, el viejo también
está impaciente y sus dientes marcados brillan con el poder de la
¿magia?
Si, los aspirantes corren hacia el viejo líder ansiosos por hincarle
el diente pero ninguno de ellos vio el poder de un dragón y es por eso
que siguen vivos, el viejo abre las mandíbulas y se lanza contra el
primero de ellos, el fuego sale de su garganta y lo aturde, un
movimiento más y corta su garganta, lo deja caer y se lanza contra el
siguiente embistiéndolo de cráneo a cráneo, el retador es joven y
debería resistir pero el viejo sabe usar su fuego y lo ciega de un
rugido, Ojo Muerto ha sobrevivido hasta ahora pero su espalda resiente
el daño de las cicatrices reabiertas Diente Marcado simplemente le ruge y
los que eran sus aliados le atacan uno desde cada lado, el otro
aspirante simplemente inclina la cabeza y se da la vuelta
Cola Jorobada lo ha visto todo y sabe que no es rival, no ahora, al
otro lado de la montaña está lo inexplorado y si logra atravesar el
desierto le espera una tierra de maravillas, algún día regresara para
cumplir la promesa que le ha hecho al viejo y en otros veinte años se
presentara al combate de la noche azul
Diente Marcado grita su triunfo y el joven le responde a lo lejos, mas allá la hidra sigue lanzando su llamado
piensen...
piensen...