Primero: imagina un punto detrás de ti, a un paso de distancia, ahora imagina que tu “yo” da un paso detrás de tu cuerpo y se coloca en ese punto, las emociones se han quedado en el cuerpo y tu punto de vista está en tus ojos pero tú estás detrás y puedes ver más de lo que verías estando en tus ojos, a esto lo llamare “punto claro” porque es lo opuesto al punto ciego, desde aqui puedes verte a ti mismo y a aquello que estas viendo
Segundo: unidad de tiempo estimada como la duración de 9 192 631 770 oscilaciones de la radiación emitida en la transición entre los dos niveles híper finos del estado fundamental del isótopo 133 del átomo de cesio (133Cs), a una temperatura de 0 K
Tercero: aprende a detenerte, la principal fuente de “opiniones” son los impulsos generados en respuesta a una situación, si aprendemos a detenernos y observar desde el punto claro antes de decir o hacer algo (antes de respirar siquiera) nos acercaremos mas a la objetividad, ante cada reacción imagina que te quedas en el punto claro y que el cuerpo se mueve por si solo reaccionando como lo habrías hecho de no haberte detenido
Cuarto: observa la reacción de tu yo imaginario y júzgala como una reacción más, tu otro yo no es importante, solo es otro insignificante individuo en medio de la masa, si desaparece nadie lo nota, si se calla nadie se da cuenta, tu persona no tiene nada de especial y no debes hacerle caso, lo importante es observarla y entender que hace
Si practicas eventualmente podrás ver que reacciones son generadas desde el cuerpo: reacciones animales como el deseo de supervivencia, responder a la agresión física o verbal, huir, destruir, seducción física derivada del aspecto, la posición, la complexión, la edad, reacciones intelectuales derivadas de la educación: rechazo a otras formas de vivir, cinismo, admiración, seducción intelectual derivada de la experiencia, de la elocuencia, etc.
Quinto: coloca dos nuevos puntos de vista, el mínimo y el máximo, el primero es una lista de todas las admiraciones absolutas que le dedicarías a lo que se está analizando, este punto es todo halagos y justificación, el otro es el desprecio absoluto y el resaltar todos los errores, el menosprecio al completo y por cada insignificancia, en ambos casos no debes excluir nada por mas ridículo o injusto que parezca
Mínimo: mira al objeto de análisis como si tú fueras una cosa ínfima, el ser mas mínimo que puedas imaginar, por ello el objeto de análisis es toda grandeza
Máximo: ahora imagina que eres la criatura más grande que puedes imaginas y observas al objeto de análisis como algo insignificante
Sexto: combina el máximo y el mínimo con el punto claro y determina que admiración y que desprecio se deben a ti y no al objeto de análisis, la importancia de no excluir nada al construir el mínimo y el máximo está en que así puedes ver que cosas son las que realmente te molestan o te atraen al magnificarlas en el ataque o la admiración (algo así como poner los piojos al microscopio) lo que quede puedes tomarlo como una opinión objetiva o al menos como algo cercano
Este es el método que utilizo y da buenos resultados, pueden ver que el objetivo es eliminar las emociones y la perspectiva causada por el exceso o la falta de experiencia, requiere tiempo pero eventualmente serán capaces de analizar obras propias y ajenas sin dejarse llevar por la opinión que nos hemos formado, al principio es difícil porque van saliendo aquellas cosas que nos parecen desagradables en otras personas, en este caso la tendencia a elogiar y a criticar sin sentido, lo peor viene cuando vemos que en realidad no somos tan justos como pensábamos y nos ponemos a favor o en contra de algo o alguien por motivos ridículos pero con el tiempo es posible aceptarlas, la importancia del punto claro es que sirve como un focalizador de la calma y ayuda a recordar como detenernos y observar
Esa es la clave; detenerse y observar pero sin excluir nada, absolutamente nada, a mi me tomo varios años porque no estaba dispuesto a admitir algunas cosas de mí mismo, la trampa está en que después de unos meses ya se sentirán en condiciones de juzgar a otros pero esto no es para juzgar, se puede hacer pero eso es un efecto derivado, la verdadera naturaleza de la objetividad es la sabiduría, no la superioridad moral ni intelectual, esto toma varios años porque debemos enfrentar situaciones que rechazamos hasta lograr ser objetivos, que es muy distinto a ser indiferentes y estas situaciones no aparecen cuando lo queremos, algunas incluso las desconocemos por completo, este proceso está en constante refinamiento y no acaba nunca principalmente porque somos falibles y constantemente adquirimos nuevas posturas injustificadas, el punto claro sirve para juzgarnos a nosotros mismos, no a los demas
Nota: Ya casi acaba el año así que en un rato me voy de vacaciones, la semana entrante cuelgo los dibujos de mi libreta (me faltan dos hojas) y luego me paso un mes sin subir nada propio
