Hay sin embargo otra actividad que solo unos cuantos viajeros han presenciado: el tallado, la gente se aglutina alrededor de las rocas y sus grutas y es ahí donde comienzan sus vidas y donde mueren en más de una forma, es en la gruta donde las madres llevan a sus hijos en brazos y rajan una marca en la roca, ahí donde se haya elegido el padre marca el espacio agregando el nombre del recién nacido y es ahí, en la Gruta del Exilio donde han de regresar para tallar la marca que han dejado en el mundo
Muchos, muchos de esos espacios quedan vacios cuando después de una vida los ancianos regresan y son tragados por el espacio en blanco, algunos permanecen ahí por días, esperando una revelación que les indique el sentido que debe ser plasmado, solo los tontos, los sabios y los grandes saben qué clase de marca han dejado incluso si nadie más las entiende pero son más los que se dedican a observarlas que los que se dedican a hacerlas
Cuando los niños ya han aprendido a caminar y a nadar se les ordena mezclar tierra y agua hasta formar barro, estas plastas son recogidas y horneadas para comenzar el aprendizaje lento y laborioso que ha de culminar en la habilidad de talla pues un Evencrial debe ser capaz de sacar herramientas de la roca y la madera, a medida que crecen el material de práctica es endurecido y al llegar a los quince se comienza con la roca, momento en que la práctica se vuelve seria, Caldenrail, El Centro de Roca, la principal ciudad Evencrial es el lugar donde los jóvenes mantienen el estudio formal de la talla, los maestros son hombres duros de grandes músculos que enseñan sutileza, algunos podrían romper los muros rocosos con sus mazos pero usan cinceles delgados para tallar filigranas, los otros son ancianos de carnes resecas que muestran la maña y el truco para hacer fuerza sin destruir y que acaparan la audiencia mientras hacen ductos entre las piedras y los limpian con agua corriente para demostrar que están conectados y que fluyen con facilidad, la capacidad de amasar rutas de movimiento tiene una resonancia especial entre la gente más que entre cualquier otra
El Centro es uno y los centros son muchos, en uno de ellos más al este (o al oeste o al sur, depende de donde se mire) están los campamentos , en todas partes hay campamentos para entrenarse, los jóvenes han salido para aprender sobre la caza, pero algunos entre ellos no son cualquier clase de jóvenes, son especiales incluso entre se gente, son los niños de la Gruta, los hijos de la luna engendrados hace dieciocho años en la ceremonia de cortejo y su piel rojiza es la prueba de su linaje elevado, son los niños del fuego y su destino es ser grandiosos
Bien, eso es lo que dicen las leyendas pero los jóvenes siempre serán jóvenes y por ello se agachan y se dispersan entre el pasto montando una emboscada contra los extranjeros que se acercan en la lejanía, los jinetes que están frente a ellos indican que son invitados pero ya se han camuflajeado cubriéndose con las mantas de pasto tejido que han hecho esa misma mañana, el asentamiento queda después de su trampa así que los viajeros deberían detenerse y quedar rodeados pero después de esperar pacientemente por una hora los extranjeros parecían no llegar nunca
- ¿Puede alguien revisar si ya vienen? - pregunto Crisa, una de las emboscaduras - me estoy cansando de estar echada
- Has hablado demasiado pronto chica roja - le reprendió el guía de los Evencrial parado alrededor del circulo de jóvenes "ocultos" - el líder de los extranjeros ha logrado verlos y estamos esperando a ver cuanto pueden resistir siendo pacientes, como sea, levántense de una vez o van a echar raíces
Uno a uno o más bien en montón los bultos de pasto se elevaron ante la mirada más que curiosa de Meiriz quien veía muchachos emergiendo de ellos
- Cuenta también eso a la gente de la ciudad muchacho - le dijo Alden - eso si van a creerlo. Maese Melron, puede ir acercando su carro, el "peligro" ha pasado
Los jóvenes Evencrial ya se habían dispersado nuevamente bajo las ordenes del guía Vilcren quien además les decía algo a dos muchachos que estaban más alejados en el circulo oculto
- Maese Alden - llamó alzando la mano - estos son los jóvenes, escoja alguno, el que sea de su agrado - los muchachos dieron un paso hacia él y se dejaron examinar, Alden solo los miró un momento antes de responder al guía
- Ya llevo un joven conmigo, es indispensable que se lleven bien con Meiriz si quieren ir en mi viaje
- Han oído al extranjero - dijo el guía - vaya y hablen con su joven y el que se haga su compañero puede ir de viaje
Se hacen llamar "Gente que se mueve" y esa es la razón de que tengan en alta estima la capacidad de viajar, de adaptarse a lo que venga y seguir adelante hacia un destino que solo se conoce en un mapa o en un recuerdo y la oferta de ir a lo desconocido siempre es estimulante, mas aun para quienes han crecido soñando con la emoción y la aventura, Mirvren y Velrin tiene ahora la tarea de agradarle al muchacho extranjero, la educación de sus padres dice que deben adaptarse a las persona como se adaptan a las corrientes de agua e ir moviéndose con ellos para avanzar juntos, ahora es posiblemente el reto más extraño que se han encontrado y no tiene idea de que hacen los extranjeros, vienen del norte el chico tiene la piel pálida así que debe ser de Martmain, las historias dicen que es una ciudad rodeada por fantasmas de la tierra que viven y mueren en el mismo lugar y donde ocasionalmente algunos adultos se aventuran a intercambiar cosas, también han escuchado que la ciudad misma ha sido tallada por el aire ardiente que llega desde el Muro de Agua y que a sus pies se extiende un valle de criaturas exóticas ¿que podrían hacer ellos para impresionar a un habitante de tan magnífica ciudad?
Se miraron un rato hasta dar en el punto exacto; sin duda no saben cazar
- Creo que se llevaran bien - le dice Alden a Vilcren cuando ve a los tres chicos alejándose - ¿quieres algo de tomar?
- Ese vino espumoso que traías la otra ves estaría bien, estaría mejor aun si me dices que has traído una caja entera para dejarme
- Lo había prometido, pero te la doy cuando hayamos descargado el peaje ¿estos chicos son buenos?
- En este momento lo son pero la que tiene más potencial es Crisa, puede que entre ellos sea la mejor, pero no ahora
- ¿Es su nombre completo?
- Amarecrisa, niña de la luna
- Tenía que ser, la manía de tu gente por contraer los nombres me ha caído bien, es mas fácil decir "Almaden también llamado Alden" a tener que presentarme sin ningún titulo de verdad
- Entonces es una lástima que no puedas colgarte un titulo legendario como el de estos chicos
- Me muero de la envidia Vilcren - le respondió Alden siguiéndole el juego - pero ya que estamos me caería bien saber si alguno ha mostrado alguna clase de aptitud especial
- Nada todavía, ni siquiera el orgullo por su color, no hay nadie aquí que se deje impresionar por algo que no han hecho
- Y por eso no son creídos como los jóvenes nobles de las otras tierras
- Habrías sido un buen Evencrial Almaden llamado Alden
- Ya, ¿y entonces quien te traería el vino?
Pero Meiriz si que se dejaba impresionar, mientras sus nuevos compañeros le llevaban hacia los alrededores y le contaban sobre la gran noche de cortejo que les dio un lugar en el mundo, las leyendas sobre un futuro grandioso en el que deberían tomar parte y sobre sus supuestas habilidades latentes por todos desconocidas
El terreno se hacía espeso y húmedo y el agua se escapaba bajo las botas de hule de Meiriz haciendo ruidos que alertaban a los animales, unos pequeños temblores en las plantas de toda la zona delataban que se habían quedado solos
- Eran los animales ¿cierto? - dijo Meiriz en una afirmación mas que pregunta - acaban de escapar... lo que sea que vina aquí
- Se fueron - dijo Velrin
- Se fueron - dijo Mirvren
- Ya dije que se fueron - repitió Meiriz - no es tan importante ¿cierto? debe haber mas aquí cerca
- Tranquilo - dijo Mirvren - solo se fueron por el extraño sonido de tus botas, nuestros zapatos son tejidos y dejan pasar el agua - le dijo levantando un poco el pie, el calzado estaba de hecho formado a base de varias capas de tela muy basta y resistente, oscura, sin una suela dura
- Están hechos de fibra de cob - dijo Velrin al notar su interés y le señalo su alforja igual de basta - es muy resistente y la usamos para muchas cosas
- En todo caso debemos seguir buscando - dijo Mirvren - aun si no hay algo para cazar siempre hay algo para comer
Los chicos sacaron unos delgados tubos de metal de sus pantalones, llevados a lo largo de las piernas para evitar deformaciones y se acercaron a un cob, vista de cerca la planta resultaría similar a una palmera formada por un grupo de enredaderas, el suelo alrededor estaba aun mas húmedo
- Alrededor del cob siempre hay agua - dijo Mirvren - las raíces son muy profundas y extraen agua desde los mantos subterráneos, si alguna vez te pierdes en las praderas puedes resistir por mucho tiempo si encuentras suficientes plantas de cob
- Claro - respondió Meiriz - solo faltaría algo de alimento, en la ciudad dicen que uno puede morirse de hambre en las praderas a menos que sea capaz de comer pasto
- ¿Te parece que comemos pasto?
- ¿Qué? ¡No! solo estaba repitiendo lo que dicen en la ciudad... no comen pasto ¿cierto?
Mirvren parecía haber tomado la iniciativa y apartaba el pasto a los pies del cob, pasto crecido y muy tupido que llegaba casi hasta las rodillas, al ver que no conseguía ver nada entre el agua se decidió a arrancarlo a manojos y los montones de pasto salían haciendo un ruido de succión
- Acércate Meiriz, ven, no tengas miedo de meter agua en tus botas
- No es miedo., es que el agua no se sale una vez que ha entrado - le respondió mientras se acercaba al área despejada, el agua rodeando sus botas le enfriaba los pies y los muchachos revisaban el agua lodosa con atención - ¿hay algo ahí?
- Comida -dijo Velrin - sin duda en tu ciudad habrán oído hablar de las cigarras de la pradera cuyos cantos arrullan a los niños en las noches calurosas
- Para ser sincero solo he escuchado sobre unos insectos que no dejan dormir por las noches y que son enormes como un puño ¿es eso lo que están buscando?
- Es otra forma de verlo si tienes el sueño ligero pero si, o al menos buscamos sus larvas, en esta época todavía están bajo tierra royendo las raíces del cob que nunca deja de crecer hasta que muere
Poco a poco fueron clavando sus varillas en el revoltijo de agua clara y agua lodosa hasta que Mirvren hizo ademan de estar clavando con más fuerza, entonces se decidió a sacarla lentamente y a medida que emergía se podía ver algo agarrado a ella, un enorme gusano de piel brillante, como un ciempiés excesivamente gordo que se contorsionaba al roer la varilla con ferocidad
- Son las crías de la cigarra, tranquilo, no muerden - le dijo a Meiriz al ver su gesto de repugnancia - está bien, si muerden pero solo al cob del que se alimentan y a los animales que los cazan ¿ves el propósito del método?
- Si, claro, usan las varillas para molestarlos y hacer que las muerdan y entonces las sacan para... para... ¿en serio se comen eso?
- Las comemos asadas, saben como a carne crujiente con mucha grasa -respondió Mirvren, ahora ayúdanos y regresaremos al campamento principal cuando hayamos recolectado las suficientes
E medida que avanzaba el día Alden y Melron se habían acomodado en el campamento principal ubicado un par de kilómetros mas adentro y disimilado por una serie de oasis de cob enormes, de casi dos metros de altura y que se crecían expandiéndose en todas direcciones hasta casi parecer una colina de plantas, visto desde lejos ni siquiera sería posible verlo y mucho menos suponer que en medio habían formado un claro donde un piso de roca parecía desentonar por completo y sobre el que se asentaba el campamento todo de la misma planta
- Muy impresionante Maese Alden – dijo Melron al adentrarse al refugio es difícil saber si esto es una maravilla natural o un acertado trabajo de varios años o una maravilla mas para que contemplen mis viejos ojos
- Debe ser agradable tener la edad como muletilla de conversación ¿no Melron?
- ¡Ja! un hombre de su talla ve mucho y muy profundo maese Alden, solo deje a un viejo hablar como le de la gana y mientras los jovenzuelos regresan dígame como hacen estas maravillas de refugios que ya he visto la manera en que se lleva con el guía de los jinetes, o de los artesanos de plantas por lo que veo
- Entonces ayúdeme a bajar nuestro peaje y tendrá explicaciones de sobra
El carro de mercadeo ya estaba en el lugar, pusieron las trancas para evitar que las ruedas giren, desyuntaron alas mulas y las dejaron atadas a un poste rodeadas de pasto y al sacar la lona dejaron al descubierto toda clase de mercancías, montones de baratijas brillantes y piedras de colores, botellas de licores muy variados, de semillas, de frutas y de otros alimentos, telas corrugadas y algunas mas lisas, maderas extrañas para fabricar cetros envueltas en virutas de madera más suave, harinas de cereales extraños, semillas de flores hermosas y una chica de piel roja trepada hasta arriba y tratando de esconderse entre almohadones llenos de arabescos
- Tenemos un polizón - dijo Melron - nunca he tenido un polizón ¿deberíamos echarla por la borda para que se ahogue en estos diez centímetros de agua o la condenamos a los tiburones?
- ¿Que es un tiburón señor? - le pregunto Crisa saliendo de entre la mercancía y bajando por el costado del carro - ¿tiene de esos entre sus mercancías?
- ¡Pero vaya con la chiquilla! ¿Eh maese Alden? una preguntona como el muchacho
- Al menos tiene iniciativa Melron, no se diga que las nuevas generaciones se dedican a holgazanear, y tu chica ya que estas en esto ayúdame a bajar algo
- Eso jovencita - dijo Melron - que yo ya estoy muy viejo para andar de cargador
El nombre de este blog se deriva de las palabras Homos y Antropos, la primera en latin es una derivacion de humus, tierra; la otra en griego significa "el que mira al cielo" en este blog pondre algunos versos, dibujos, reflexiones y relatos
1/7/11
Las praderas - Segunda parte
24/6/11
Regreso a Valiana
Los vagabundos no suelen ser bienvenidos en los campos donde alguien debe cargar con ellos, en cambio vienen bien en las ciudades grandes para recordarle a todos que sin importar su situación y sus problemas siempre pueden estar peor, el conformismo no es una estrategia deliberada pero es efectiva y por ello se aprovecha
Los llaman "caminadores", "errantes", "ancianos" o simplemente "locos" y "despojos", son los hombres que han sido tragados por la maquinaria del poder y han sido vomitados sobre la población, el tiempo en que obraban maravillas se ha cobrado lo suyo sobre sus carnes y sus mentes, en Valiana, ciudad capital del reino algunos ciudadanos se han tomado la molestia de uniformarlos con túnicas sucias y raídas desechadas entre las sabanas de alguna cama o las lonas que cubrían algún transporte, los errantes pues se han convertido en sombras vivientes que todos han aprendido a evadir no con los cuerpos o los ojos, simplemente con la mente; ellos no están, ellos no existen, si pasas a su lado no los miras, ves a través de ellos, al tipo que ofrece sus verduras detrás o al que te saluda delante pero no los ves a de ellos, a nadie le gusta ver la decadencia humana andando y pidiendo, esas cosas están para las historias, para el final trágico de los malvados en los cuentos pero no para tenerlos encima pidiendo comida o refugio, si eres uno de "ellos" podrías moverte por donde quieras sin despertar demasiadas sospechas, si acaso hubiera alguno de "ellos" capaz de conservar el sentido y la voluntad suficientes para mantener sus objetivos detrás de un cuerpo escuálido, Robert es uno de ellos, un mago desgastado por el uso excesivo del poder, su amplia preparación como mago real sirve como base para mantenerse entero y ahora más que nunca cuando su rey lo necesita, ha vagado por la ciudad recogiendo información de las calles y susurros, ha pasado entre ellos como un fantasma invisible protegido por el manto de la repulsión educada, las calles de Valiana son un lugar de variedad y es fácil fingir que no has visto algo
Aun así también es difícil ver "algo" ese "algo2 es como se le llama al estado de agitación, a la marea de gente, las corrientes qu7e se forman y arrancan en la marea social, un extranjero tal vez no pueda notarlo pero la ciudad está inquieta, el rey ha muerto cuando apenas era un muchacho y sin descendencia el derecho debería pasar a su tío pero si el rey fue tan tonto para lanzarse en una aventura inconsciente son pocos los que respaldaran a su familia, así la ciudad se inquieta como un jardín lleno de corrientes de aire que hacen vibrar cada zona, que inclinan las briznas de hierba en una u otra dirección y hacen vibrar a las plantas más grandes mientras en el suelo los hongos y los gusanos se preparan para tragar lo que sea que caiga de las ramas más altas, la gente está inquieta y se apresura, los pregoneros hablan más alto y mas rápido esperando vender antes su mercancía, los cargadores aceleran los pasos para llegar a su destino y tomarse un descanso en la siguiente parada, todos quieren sentarse y ver lo que pasara, quedarse a un lado y ver como el arroyo crece y se desborda pero saben de un modo u otro que la corriente termina por arrastrarlos a todos
En un callejón otras dos figuras esperan, uno es Evan, legitimo rey de Valiana que según los últimos rumores ha muerto en la Grieta por querer cumplir un impulso juvenil e inmaduro, las ceremonias de luto se acaban de levantar después de dos meses tras su partida y su rostro está pintado en los cuadros gigantes que aun cuelgan en cada plaza, el otro hombre es Feraldez, un soldado que desearía irse a probar suerte como cargador en alguna central de comercio o a buscar un lugar en una granja y juntarse con alguna jovencita ingenua (y ligeramente rellena) pero su condicionamiento incluye una alta dosis de lealtad que lo mantiene pegado a su señor
- Algo no está bien Eric - le dice a Evan, cambiarse de nombre está en el manual básico del viajero camuflado
- ¿Cual de todas las cosas Feraldez? ¿Te refieres a la muerte que anuncian con bombo y platillo o a la rapidez con la que eso ha dejado de tener interés?
- Lamento sus pérdidas "Eric"- agrego recalcando el sonido del nombre para aguijonear un poco - pero me refiero a las armas, veo demasiado metal saliendo de la ciudad
- La gente está inquieta, es natural que quieran sentirse seguros, aunque me gustaría poder sentirme así solo con cargar una hoja en la cintura
- Tal vez no sea mucho cuando estamos de visita pero insisto en la necesidad de enseñarte "Eric"
- Desde aquí puedo ver como los ánimos vuelven a ponerse tensos par de mozuelos - les dice Robert regresando de hacer reconocimiento
- Solo pasábamos el rato abuelo "errante" - responde Feraldez
- Si, puedo verlo, como también veo que tu condicionamiento te impide agredirnos verbalmente, por eso no dejar de remarcar las palabras, ya quisieras gritar a pulmón partido como esos voceros de las tiendas
- Soy lo que soy mago - responde queriendo mostrarse agresivo pero el condicionamiento es fuerte, aun así la calma que aparenta lo hace ver tan peligroso como quisiera
- Y yo no soy lo que soy - dice Evan - pero aquí estamos ¿que has averiguado Robert?
- Poca cosa, nada que no hayamos sabido antes, dicho en pocas palabras el trono es inalcanzable desde aquí en medio de la ciudad
Ya se habían hecho a la idea y eso apenas fue una confirmación, los consejero por fin destapaban su plan de establecer una república alternada por los regentes de cada familia real, un plan a largo plazo que les permitiría asentarse detrás del poder y ejercer un control completo sobre el reino, al regresar a la capital resultaba evidente que entre los guardias reales y la amplia red de informantes al servicio de los consejeros anunciar el regreso del rey sería equivalente a un asesinato silencioso y la desaparición de los testigos; su única oportunidad había sido desde el comienzo llegar hasta la casa de Doser y conseguir el apoyo de Mat, tío de Evan para regresar y reclamar su lugar, una tarea relativamente segura comparada con arriesgarse a probar suerte directamente en la ciudad
- Entonces partiremos es un par de horas - les decía Robert mie4ntras comían un poco de las provisiones que traían, al final Evan entendió la necesidad de vender sus joyas para costear el viaje si eso les proporcionaba comida y ropas resistentes - atravesar la ciudad tomara un par de días así que en realidad estaremos partiendo a la mañana del tercer día y si todo va bien llegaremos a la Riviera Drasik en otro mes
- "Si todo va bien" - dice Feraldez - es demasiado pedir
- Podríamos quejarnos y aun así no cambiar nada, pero quéjate de todos modos si eso te hace sentir mejor, tras decir eso Evan se retiro a esperarlos al otro lado de la plaza
- No era tan joven como parecía mago, creo esta hecho de buen material y solo faltaba pulirlo un poco
- Es bueno que lo hayas notado soldado, y espero que lo recuerdes en el camino que nos queda, si te sirve de algo ve planeando que recompensa quieres por tus servicios, eso siempre ha sido un buen aliciente
- Sabes que soy leal
- Se que debes ser leal pues tu condicionamiento te lo impone, aun así refunfuñas a cada oportunidad y miras a tu señor con recelo, soy bastante viejo para dejar las cosas en el aire y esperar arreglarlas luchando a tope así que piensa en una recompensa y cuando pueda le pediré a Eric que te la prometa
- Has tratado con muchos hombres, mago
- y espero no tener que tratar con muchos más antes de que me marchite por completo
17/6/11
Martmain
En un lugar un poco al norte, un poco al sur o un poco al este dependiendo de donde se mire esta el valle Mart, con forma de boomerang y coronado por una elevación que da inicio a la planicie Atmart, los vientos provenientes del Muro de Agua envían aire cálido que choca con el aire fresco proveniente del mar, así la ciudad de Martmain es llamada la ciudad de la eterna sombra pues el aire sube por su ladera y asciende cortando las nubes y deteniéndolas sobre la cima, los habitantes tiene por ello una piel muy blanca incluso si trabajan al aire libre, aun en la sombra el calor del viento ascendente se deja sentir y la ropa ligera es la norma entre los habitantes, una ciudad de grande4s ventanas y espacios para ventilación terminan por reflejar el carácter desinhibido de los habitantes, la ubicación geográfica la convierte en un punto de paso para los mercaderes, exploradores y viajeros de todo tipo quienes buscan abastecerse para atravesar las praderas o para encontrar un buen transporte hasta el mar , por eso no resulta extraño encontrar gente de todos los lugares al norte y al sur del Muro de Agua., las caravanas llegan cada mes en la luna baja y cada año acuden en masa para el festival durante el equinoccio de las tres lunas también llamado festival de La Noche Blanca, en Mart (nombre abreviado para el conjunto de ciudad y valle) hay un lugar para cada cosa que busca viajar o esconderse y entre de los recursos que genera el valle también se cuentan minerales base para cristal y criaturas mixtas de gran tamaño muy valorados por los magos aspirantes a Maestro, así pues la ciudad es un hervidero de toda clase de vida y conocimiento y un indicativo de tendencias extrañas que tarde o temprano terminan por expandirse al resto de las ciudades
Un ejemplo claro es el joven Meiriz, pálido como todos los que no han salido de la ciudad y vestido de forma estrafalaria como todos los que llegan, ha conseguido una capa de tiras que a veces se le enrolla en los brazos y que no cambia por el impacto estético de los trozos de tela cuando el viento sopla, también usa una combinación de materiales diferentes, cuero en los brazos, algodón en los pantalones, lino en la camisa y botas revestidas de caucho, las perforaciones en su rostro y manos comienzan a ser algo bastante corriente entre los jóvenes que no tienen los recursos o las mutilaciones necesarias para ponerse implantes autómatas, los piercings en la nariz además de las cejas combinan con las orejas alargadas que ha obtenido en una casa de modificaciones, a primera vista parece un jovenzuelo consentido, hijo de alguna familia pudiente, sin embargo cualquiera con la mínima experiencia en el negocio sabe que sus cambios son apenas superficiales, el equivalente a unas baratijas bonitas de algún charlatán con ganas de impresionar, y eso es justamente lo que es Meiriz, cuando se para en las calles haciéndose el interesante, buscando la atención de otros jóvenes insulsos dispuestos a probar algo nuevo, carne fresca buscando carne fresca, pero Meiriz está destinado a algo más grande que esto o no me tomaría la molestia de describirlo, para empezar en algún lugar lejos de ahí alguien importante ha dispuesto que lo necesita a él o cualquiera como él, además uno de sus agentes está visitando la ciudad y le ha parecido que Meiriz cumple con el perfil adecuado y lo está observando para confirmar o disipar sus sospechas, por ello le ha soplado el dato a un guardia y por eso ahora Meiriz está corriendo para escapar de un arresto por distribución ilegal de drogas, tampoco resulta nada extraño ver como lo acorralan en un callejón mientras se arrincona al fondo y los guardias recuperan el aliento en la entrada, cuando al fin se disponen a echarle el guante un desconocido sale de la nada y rescata al asustado muchacho cargándolo como un bulto y saltando la pared de un solo salto, después de llevarlo por varios tejados al fin se encuentran en un sitio seguro y lo deja caer, Almaden es el agente y sabe que ahora tiene la atención y el aprecio de su objetivo
- Menudo viaje muchacho – le dice mientras se sienta a su lado y le alcanza una bota con licor- anda, bebe un poco y recupera el color
- Gracias – responde Meiriz mientras observa los alrededores, se encuentran a más de cuatro pisos de altura - ¿usted tiene implantes?
- Creo que primero deberías agradecerme por salvarte, o por el vino si crees que podías escapar solo
- ¿Eh?, ah sí, gracias
La mirada confundida resulta un buen indicio, el muchacho ha salido corriendo, ha tomado la primera salida aparente sin considerar que era un callejón y ahora se interesa más por su cuerpo que por la situación que los ha llevado hasta ahí, realmente parece apropiado
- Respondiendo a tu pregunta – le dice mientras se sienta y saca un paquete con pan, entonces levanta la tela de su pantalón y deja ver una estructura mezcla entre piedra y madera ahí donde debería haber carne; su pierna ha sido procesada con un implante parcial y eso explica que pueda andar saltando por los tejados cargando a un muchacho – esto debería despejar tus dudas
- Increíble – murmura mientras se inclina para verla mejor - ¿esto duele?
- Duele demasiado muchacho así que no pienses en conseguir una
- No señor... este... ¿como se llama?
- Soy Almaden, aunque algunos me llaman Alden, y lo normal es dar tu nombre antes de pedir el de otros
- ¿Eh? Ah sí, me llamo Meiriz
Alden se levanta y contempla la ciudad, independientemente del trabajo es un buen lugar para visitar por placer, las cúpulas blancas y marrones se extienden en todas direcciones formando una cuña desde el promontorio y abriéndose hacia la planicie, en alguna época la ciudad fue usada como punto defensivo contra las naciones al otro lado del agua pero la explosión de vida en el valle la convertía ahora en un lugar para admirar la belleza y la tranquilidad, el viento cálido soplando desde las calles a los tejados remata la tranquilidad tibia y el viento al pasar silba entre las ventanas, el aroma a piedras mezclado con el barro las plantas, tantos aromas llevados por todo el viento en el valle, las voces, suaves murmullos del bullicio y las nubes, las eternas nubes paseando despacio en la maraña interminable del cielo, las corrientes las hacen retroceder cuando llegan del mar mientras que el aire húmedo y caliente que llega del suelo revuelve las nubes y las empuja en un baile permanente que culmina cuando al fin las blancas viajeras abandonan la pista y se sientan hacia los lados, “resulta curioso” pensaba Alden al mirar al muchacho, más interesado en sus piernas que en las nubes “tienen un cielo increíble pero no parecen hacerle caso” y resultaba igualmente curioso como él mismo ponía mas atención a las nubes que a sus implantes, tan codiciados, temidos y mitificados entre el resto de las personas ¿un cielo ignorado?
Con la emoción la persecución y el rescate llevar a Meiriz consigo resulto bastante fácil y durante la siguiente semana Alden se dedico a sacarle información mientras le mencionaba sus planes de viajar a Kentsys, el país de las ciudades-estado, le contaba maravilla sobre las exóticas costumbres que podían verse a solo una ciudad de distancia, sobre los mercaderes que se arriesgaban en la grieta para llevar metales y artefactos de gran de gran valor, sobre los monstruos que merodeaban alrededor de las Grietas y Meiriz escuchaba con fascinación mientras soltaba toda la información que Alden buscada, un muchacho sin familiares vivos, criado en las calles pero más cercano a la caridad que a la violencia, un puñado de amigos y un incipiente negocio vendiendo drogas baratas sin registro, un crimen menor pero algo grande en la mente de un muchacho sin experiencia “aunque creo fuertemente que solo será una excusa propia para irse conmigo” aun faltaba algo, un detonador, el muchacho era casi perfecto
Al día siguiente, una semana después de conocerse Alden llevo a Meiriz consigo al mercado, lo había retenido usando la escusa de necesitar un mozo y había aceptado encantado, ahora Alden necesitaba aprovisionarse para el viaje hacia el sur, el inventario incluía comida, capas impermeables, un recolector de agua y caballos
- Lleva muy pocas cosas señor ¿Va a pasar por Valiana cierto? Va a ir ahí para continuar el viaje en lugar de pasar entre el reino y la Grieta
- Así es - en esos momentos debía dejarlo hablar, convencerse de estar listo para el viaje, pero aun faltaba un empujón, dime muchacho ¿has viajado hacia el sur?
- No señor, nunca, una vez fui al valle con unos amigos pero ni he salido mas allá de un paseo por las praderas
- Ya
La última palabra, apenas un murmullo, suficiente para empezar los eventos, Meiriz hunde los hombros al considerar que lo están viendo desde muy arriba, es el momento
Un ladrón aparece entre la multitud corriendo mientras una mujer grita “¡Deténganlo!” el ladrón es otro muchacho, tal vez de quince años, sus suaves facciones indican que tampoco está acostumbrado al trabajo duro, un jovenzuelo sin más que corre y choca con Meiriz a medio camino, ambos caen y el ladrón grita
- ¡A un lado! ¡A un lado!
Los muchachos se enredan mientras tratan de levantarse, el ladrón saca un cuchillo y Meiriz retrocede, ambos se acuclillan y la gente forma un pequeño e improvisado circulo a su alrededor, nunca se debe desperdiciar un espectáculo
El ladrón hace ademan de querer extender el brazo y Meiriz encuentra a Alden a un lado, quiere demostrarle que no es un debilucho y se lanza embistiendo, para un luchador experimentado el movimiento es fácil de esquivar, un simple pase a un lado y el atacante cae, pero se trata de dos muchachos y el ladrón es embestido, choca con el suelo, se escucha el ruido de su nuca golpeando la piedra, un sonido seco, Meiriz se levanta de golpe, asustado por lo que ha oído, el ladrón está tirado en el suelo y Alden lo levanta con un brazo
- Yo me encargo del rufián – le dice a la multitud, y al ver que el acto termina todos se dispersan
Alden los lleva a una banca y recuesta al ladrón inconsciente
- Tranquilo muchacho – le dice a Meiriz – tan solo esta desmayado
Se detiene y observa a los jóvenes, el de pie y el de la banca, parecen tan frescos, tan iguales, el ladrón no tiene piercings ni orejas en punta pero en un par de años bien podría hacérselos buscando algo de identidad, Alden abre su bolsa y le deja unas monedas, ambos se retiran
- ¿Que has aprendido hoy muchacho?
- ¿Eh?, ¿aprender de qué?
- De la pelea, del ladrón, de la gente alrededor, cualquier cosa sirve para aprender
- Solo era un ladrón
- Y tu peleaste con él cuando simplemente habrías podido dejado ir
- Es un ladrón señor, ya sabe, hay que detenerlos
“Ya sabe, hay que detenerlos” Perfecto
- Como sea, sigamos comprando, necesito estar bien abastecido cuando me vaya
A medida que caminan entre los puestos Alden percibe la incertidumbre del muchacho, está a punto de ser abandonado, apenas y se conocen pero ya han compartido dos experiencias, suficiente para formar un vinculo adecuado
10/6/11
Las praderas
Entre la gente de Martmain es común tachar como salvajes a la gente de las praderas debido por una parte a la ignorancia y por otra a la envidia, los habitantes son gente de ciudad y de clima suave, benévolo, los Evencrial son algo más duros, mucho más duros o increíblemente duros dependiendo la clase de historias que se estén contando, en algunas se dice que atacan las caravanas de mercaderes incluso si llevan un regimiento de soldados, otros dicen que solo responden si se cruzan demasiado adentro en sus territorios o que no dejan de buscar presas entre los viajeros para vestir sus pieles como adorno, pero la verdad, o una verdad al menos, es que son gente relativamente pacifica, curtidos, si, agresivos si se les provoca pero tan dispuestos a cometer matanzas como cualquier nación, lo cual por algún motivo no suena mas tranquilizador
La Gente Que Se Mueve, así es como se llaman a sí mismos y tienen buenas razones, los extranjeros apenas y lo saben pero los Evencrial tienen tres fases tempranas en sus vidas, la primera es el nacimiento en las Grutas Madre, las pequeñas montañas en medio de la praderas donde tienen sus campamentos, las praderas son extensas, tanto que es fácil perderse y nunca encontrar la salida, es un desierto verde donde muchos aventureros se mueren de hambre y este pueblo es el único capaz de sobrevivirlo. Por todas partes creen pastos y algunos árboles de Cob, plantas fibrosas y húmedas de raíces extremadamente profundas que extraen agua desde los muchos ríos subterráneos y la desparraman sobre la tierra, alimentando los pastos, la otra única planta que crece en la zona, nadie sabe la razón pero así es, ni trigo, arroz o maíz, nada crece bien en las praderas, todo se marchita con el tiempo, "es cosa de la magia" dice la mayoría de los viajantes y puede que tengan razón, cuando hay un dios morando debajo las cosas suelen ponerse extrañas. Pero sobreviven, para ello son más que jinetes, en el centro del territorio hay pequeñas montañas, los cuentos de los ancianos dicen que cayeron del cielo en una lluvia de fuego trayendo consigo la magia del Otro Lado Del Cielo, magia suave que volvió fértiles las tierras a su alrededor, sea como fuese lo cierto es que hay montañas y que ahí crece casi todo lo que necesitan, incluso agua cálida que surge del suelo y que fluye por las grutas donde las mujeres dan a luz, la primera experiencia de los nacidos sucede ahí, se dice que los Evencrials aprenden a montar antes que a caminar pero ahí entre esas rocas aprenden a nadar antes que a montar y después a pescar antes que a cazar, la segunda experiencia es la agricultura, los laberintos de piedras gigantes amparan los cultivos y por sus laderas crecen las plantas silvestres, enredándose al subir y formando marañas densas entre las cuales los niños suelen trepar mientras juegan, la tercera experiencia temprana es -finalmente- la caza, actividad por la que son reconocidos desde fuera, aunque la escasa variedad de plantas se deriva en una escases de presas, sin embargo si en algún lugar puede haber vida es un hecho que habrá vida y los escurridizos lebratos son la prueba del lugar, pueden vivir bien alimentándose de pasto y cob como los cianados o las otras especies hurañas que se esconden ante la presencia de los cazadores, es un ecosistema extraño donde el humano es el único depredador natural y por ello los jóvenes deben ser entrenados cuidadosamente, los animales los huelen y los temen más que en ninguna otra parte y los aprendices se deslizan sigilosos sobre la hierba sin temor de aplastar la ramitas que siempre delatan al acechante pues aquí solo hay trozos de cob suave pudriéndose en la humedad, el entrenamiento de cacería termina pronto pero se sigue perfeccionando cuanto más tiempo se vive, el uso de la lanza y el arco se ejercitan en estas andanzas así como el de otras armas, hachas de mano, dagas, incluso espadas con las cuales matar alguna presa es bastante difícil, la cacería es el preludio del combate y a pesar de su fama los Evencrials combaten más a menudo de lo que quisieran
Ese día una patrulla revisaba los bordes, es difícil decir quiénes eran pues siempre hay patrullas revisando los bordes, tres como es costumbre, uno de cada edad, a lo lejos divisaron algo, unos llegados de la ciudad calidad, iguales en número y formación, los mas jóvenes se alejaron de sus respectivos grupos ansiosos por conocer al extraño que se acercaba, por un momento Alden tuvo la impresión de que al encontrarse se olfatearían como un par de cachorros curiosos y en cierta medida lo hicieron, después se quedaron quietos sin saber qué hacer, finalmente ambos grupos se encontraron, saludándose mientras se acercaban
- Los saludamos, gente de las praderas - dijo Alden cuando estuvieron a distancia de habla
- Los saludamos viajeros de la ciudad cálida ¿Buscan paso?
- Buscamos paso
- Entonces hablemos
Alden y el mayor de los jinetes se alejaron del resto cuando este dio cuenta de quien dirigía a los viajeros, mientras estos conversaban Meiriz decidió lanzarle una pera a cada caballo, un gesto que los jinetes apreciaron aun sin demostrarlo
- Hemos hablado - dijo el mayor de los jinetes - y se ha decidido que pueden pasar y serán escoltados a través de nuestras tierras con el pago acordado
Alden respondió con una inclinación de cabeza y entendieron que debían seguir a sus guías cuando estos empezaron a trotar hacían un punto especifico, después de hablar un rato regresaron a sus respectivos grupos
- Nos dejaran pasar por sus tierras proveyéndonos con caballos en lugar de estas mulas y Melron podrá vender nuestras mercancías en uno de los campamentos principales, el pago es llevarles comercio y hacer un servicio de guía
- ¿Así de fácil? -pregunto un incrédulo Meiriz - ¿no se supone que debíamos medir fuerzas con su líder y todo eso?
- Esas son exageraciones de la ciudad - le respondió Melron - y por ello cuando vuelvas nadie va a creer que pasaste por las paraderas simplemente pidiéndolo, al menos no si quieres llamar la atención y recibir ovaciones
- Me conformo con haber pasado - respondió mirando a los jinetes con un poco de recelo ¿y a donde se supone que debemos guiarlos?
- No a ellos no muchacho, pronto sabrás de que están hablando